Gira conjunta de Caleb Caudle y su banda, The Sweet Critters, junto a la nueva promesa canadiense HORSEBATH, por primera vez almos en nuestro país en octubre en Valencia, Madrid, Zaragoza y Santander.
Caleb Caudle vendrá a presentarnos «Sweet Critters» lanzado el año pasado donde participaron en la grabación Aoife O’Donovan interprentando «The Brim» y Allison Russell en «Heaven Sometimes», todo producido por Ben Tanner (Alabama Shakes) y John Paul White.
Caudle escribió 11 de las 12 canciones. La única versión, «Great High Mountain» de Keith Whitley, tema que abre el disco, sexto álbum de estudio de Caleb. Caudle continúa explotando en «Sweet Critters» tanto los rincones más brillantes como los más turbios de su imaginación, encontrando ese punto más puro donde la ternura y la determinación chocan, inspirado por héroes musicales como Buddy Miller y Guy Clark, y mentores como Elizabeth Cook y John Paul White. Fue White a quien Caudle eligió para producir Sweet Critters, junto con Ben Tanner, en el estudio Sun Drop Sound del dúo en Florence, Alabama.
Caleb Caudle ve el mundo a través de una lente hiperrealista completamente única para él, una que convierte la humedad húmeda, un cielo melancólico en una «sartén de hierro fundido» oscura o la «sonrisa de campanilla de viento» de un ser querido.
Para Caudle, los detalles son la última frontera en un mundo en el que se crean miles de canciones nuevas cada día. Por ello, teje sus intrincados relatos de redención, sacrificio, perdón y pérdida con los hilos coloridos de personajes vivos y palpitantes y todas las ricas idiosincrasias y efímeras que llenan sus mundos.
Por su parte los canadienses Horsebath lanzaron su álbum debut «Another Farewell» el pasado 7 de febrero, disco que refleja su vida en la carretera, arraigada en los paisajes accidentados de un Canadá en constante cambio y alimentada por un vínculo de amor, pérdida y búsqueda.
El cuarteto compuesto por Keast Mutter, Daniel Connolly, Etienne Beausoleil y Dagen Mutter, quienes intercambian instrumentos, composiciones y voces en cada canción, mezclan una sinuosa paleta de influencias, que van desde referentes del rock setentero como The Band, Gram Parsons o The Rolling Stones, hasta cantautores reflexivos como Leonard Cohen, suavizándolo todo con muchos matices que van desde el Tex Mex hacia el country cósmico. Sensacional disco.